Los secretos de un rockero

La verdad es que todos los que hemos estado en una pista de baloncesto tenemos algo que contar. Ya sea desde el punto de vista de jugador, de árbitro o entrenador, todos tenemos historias que nos vemos en la obligación de compartir con los demás. Más si cabe, si llevamos alejados del basket la tira de tiempo y nos apetece  relatar las experiencias vividas. Eso fué lo que me pasó a mí una tarde. Comencé a chatear con un rockero y acabé haciéndolo con uno de los jugadores con mejor curriculum que, a mi juicio, haya existido en nuestra piel de toro. Cosas como ésta me siguen animando a mantener “conversaciones” con la gente del basket. Siempre hay posibilidades de que se repita… Os cuento

En mi búsqueda de nombres baloncestísticos en facebook, me sorprende el apellido SUPERVIA. Recuerdo que había un base genial,  de la cantera del Huesca y que llegó a debutar en ACB con el equipo de su tierra (con lo que me mola a mí eso, ufff). Tengo que reconocer que sí, que lo ví jugar, pero lógicamente minutos de la basura en los que solo se podían apreciar detalllitos esporádicos. Siguió su carrera en equipos FEB saliéndose, como no podía ser de otra manera, jejeje. Pues bien, lo hallo, y en la foto del nick, me aparece un rockero, con pelo largo, pasado de forma y demás…. ¡Empezamos bien¡. De todos modos lo agregué, me aceptó, no me contestó (como era lógico) y ahí quedó todo. Indagando un poco en su página, compruebo que, efectivamente tiene un grupo de rock y que están inmersos en la preparación de una gira por México. ¡Vaya nivelazo, que no ¡  No me podía quedar en eso, debía conocer un poquito a José Luis. Su historia me llamaba poderosamente la atención.

Lo pillo una tarde y la cosa no pintaba muy bien. Mucho rock y poco basket. Pero cuando le empiezo a “tirar de la lengua” despliega toda su sapiencia a la hora de contarme su trayectoria profesional. Me quedo flipado. Ciertamente su historia y anécdotas deberían publicarse. Es un claro ejemplo de héroe de barrio, de tipo al que no se le ha reconocido casi nada. Un tipo al que la injusticias le hicieron abandonar el noble arte del basket y entrar en el de la música. Un jugador que destacó en los increíbles High Schools americanos, que tuvo ofertas de prestigiosas universidades de primer nivel, una estrella de la LEB del que nadie se acuerda. Cuando me contaba que había coincidido con gente como CJ Bruton (increible base australiano) o Pete Mickeal (alero del Barca) se me caía la baba (teniendo que limpiar el teclado en varias ocasiones). Tras sufrir varias lesiones graves, recuperarse y recibir una serie de injusticias deportivas a lo largo de sus últimas experiencias en equipos de alto nivel (Menorca, Breogán), decidió colgar las botas, dejándose llevar por el sonido de la guitarra…

José Luis estuvo más de una hora explicándome toda su vida deportiva, dándome datos, nombre, fechas y todo tipo de detalles. Se le notaba que hacía mucho, pero que mucho tiempo que no hablaba de basket. Al ver que conocía a los jugadores que me iba diciendo, se iba encendiendo su bombillita del basket. Estoy convencido que sus ojos eran dos “cirsas” mirando fijamente el monitor. Con un escueto “tengo que ensayar con el grupo” me dejó con la miel en los labios. No os imagináis qué tarde más buena pasé.

Posteriormente seguí su trayectoria musical y comprobé que su grupo, Ariday, iba viento en popa. José Luis se lo merecía. Un gran jugador maltratado por todos y relegado al olvido se merece triunfar (aunque sea alejado del parquet). Me enseñó una lección más dentro de mi andadura conociendo jugadores profesionales de basket: “Los recuerdos baloncestísticos están guardados en el disco duro del fondo de nuestro corazón”. Estaba claro, el señor Supervía tenía que seguir desarrollando su talento con algo entre las manos, algo que provocara sensaciones en los demás (tanto el balón como la guitarra desatan las más profundas emociones del ser humano).

Esa tarde me volví a sentir (una vez más) un privilegiado; algo así, como un ganador de lotería del basket. Las  buenas historias  nunca sabes cuando te van a aparecer. Creo que no me volveré a ver en otra como ésta. Es lo que tiene conocer de primera mano, los secretos de un rockero.

Hasta la próxima

Anuncios

1 Comment »

  1. Me he quedado sin palabras. No me podía imaginar que alguien se acordara de mí después de tantos años. Agradcido eternamente.


RSS Feed for this entry

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: